sábado 24 de septiembre de 2011

Glauce Baldovin


Vuelvo temprano

ella me aguarda leyendo el destino en las hojas de te
bordando paneles con pajaros rosados.

A veces calla
y espera que sea yo quien hable de las ultimas lluvias
de la revolución que avanza.
a veces habla.

Como una bruja que dice que hice en el día
en la noche
y por que lo hice

Aveces callamos las dos
descorremos las cortinas
y miramos en el horizonte no se si el pasado o el futuro.



//




Y nosotras
esta pleyade de madres deambulando por las plazas
removiendo los cimientos del orden
hilvanando a golpes de silencio
los barrotes de una carcel avida que espera
bordando con palomas la mortaja que el asesino prepara
para cubrir la esperanza.
Nosotras ...prodijiosamente unidas
dando los ojos a las que quedaron ciegas
las piernas a las sin rodillas
el corazon a la abandonada
¿que fuerza pudiera arrasar nuestra fuerza?
¿que dolor que tortura lograra apaciguarnos?
Nada pudieron las amenazas
Nada el criminal silencio.



//


No es necesario envenenar el agua
cortarse las venas
ahorcarse


El recuerdo de lo que quisimos ser
el acto heroico
ante el cual retrocedimos
la muralla que no derrumbamos
la fortaleza que no construimos
el fuego que dejamos apagar
son suficientes...




//
El miedo


Lo llamé alacrán.

Inocente arácnido que no sabe del veneno 
ni 
la mordedura

No fue culpable de la opresión en el pecho
falsos aquellos tentáculos de acero. 
Vive.
Anda por la vida con la libertad 
que la naturaleza 
le concede.
¡oh, pequeño alacrán!
Ven, pósate en mi mano
avanza por el brazo hasta la nuca
rodéame el cuello
baja hasta el pecho
la cintura
los muslos. 
Seremos amigos.

No eres el miedo.
Jamás me clavarás en el corazón tu púa.

El miedo puede con nosotros
alacrán
porque hay quienes lo alimentan para someternos
lo elevan
lo disfrazan
lo esparcen
lo venden.
Como densa nube lo hacen sobre
volar la Tierra
lo inyectan en los huevos, los tomates, la leche,
la lechuga

martes 26 de julio de 2011

sucesión

mientras voy rompiendo 
los pedazos de tiempo
y el agua del mate se enfría
con nuestros besos,
vos trazás un sonido parejo
que no para
que no te deja.

en el cara a cara al sol
y en los pedazos de alma
que sacudimos en las migas del pan
me acuerdo de un poema

dice que en casa de las abuelas
de nuestras abuelas
se cantaba siempre en la cocina
a falta de radio y tele


"que los tenedores
y cuchillos y táperes
hacen música cada vez que
abrís y cerrás el cajón."


para el caso
ya estás barriendo el tierral
que sucede al tormentón que hubo,
y se me ocurre
que la libertad está ahí
en ésas cosas nimias
en estos gestos chicos,


no te lo digo porque
acabás de decirme
que sos libre
(como uno de esos perros vagabundos 
que hay en el barrio, pienso.)


en el final de las hojas amontonadas
entiendo que somos
unos torbellinos errando el centro,

que lo que hacemos es andar
como peces espiralados
nadando las brazadas tranquilas
de la simpleza que nos antecede.



lunes 25 de julio de 2011

Satélites / Marcelo Díaz

Para el ojo del astrónomo
somos pequeñas gotas que caen en la tierra
desde un cielo ladeado en sus extremos.


Y para el ojo de los seres queridos
brillan los paneles de los satélites.


No sé explicarlo: es un candado de luz
ahogando la materia oscura.



de "Newton y yo", Editorial Nudista.

viernes 15 de julio de 2011

Onírico

En línea recta
este camino sinuoso
habitado por serpientes
de río dulce

En línea recta
estas palabras curvas
están sigilosas
en el corazón errante

Como si nada,
como el fuego de las lenguas
de un dragón danzante

como si fuera eso.